Conociendo más del Autismo
- Centro Clínico
- hace 12 minutos
- 3 Min. de lectura
La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, por lo que hoy hablaremos sobre el tema.

Bajo el lema "Autismo y humanidad: toda vida tiene valor", la celebración de 2026 destaca y reivindica la dignidad y el valor de todas las personas autistas como parte integrante de futuro común de la humanidad.
El trastorno del espectro autista comienza en la primera infancia. Con el tiempo, puede causarle dificultades a la persona para desenvolverse en la sociedad. Por ejemplo, las personas con trastorno del espectro autista pueden tener problemas para relacionarse socialmente o en los estudios o el trabajo. A menudo, los niños muestran síntomas de autismo durante el primer año de vida. Un pequeño número de niños con esta afección parecen desarrollarse como se espera durante el primer año. Luego, entre los 18 y los 24 meses de edad, pueden perder algunas habilidades y desarrollar síntomas de autismo.
No existe cura para el trastorno del espectro autista. Pero recibir tratamiento temprano, durante los años preescolares, puede marcar una gran diferencia en las vidas de muchos niños con esta afección.
Síntomas
Es probable que cada niño con trastorno del espectro autista tenga un patrón de comportamiento único que depende de si los síntomas son leves, moderados o graves.
Debido a que cada niño puede tener una combinación única de síntomas, a veces puede ser difícil determinar la gravedad de la afección. Generalmente se basa en la gravedad de los síntomas y en cuánto afectan a la capacidad funcional del niño.
A continuación, se presentan algunos signos comunes que muestran las personas que padecen trastorno del espectro autista.
Comunicación e interacción social
Las personas con trastorno del espectro autista pueden tener problemas para llevarse bien con los demás y comunicarse. Pueden presentar una mezcla de estos y otros síntomas:
No responden a su nombre, o a veces parece que no escuchan.
No quieren que los abracen ni que los carguen y prefieren jugar solos, retirándose a sus propios mundos.
Hacen poco contacto visual y no tienen expresión en la cara.
No hablan o tienen retraso en el habla o pierden la capacidad de decir palabras o frases como podían hacerlo antes.
No pueden comenzar ni mantener una conversación, o solo lo hacen para pedir cosas o señalar elementos.
Hablan con un tono o ritmo poco común y, a veces, usan una voz cantarina o con un estilo robótico.
Repiten palabras o frases palabra por palabra, pero no saben cómo usarlas.
Parece que no comprenden preguntas simples o instrucciones básicas.
No muestran emociones ni sentimientos y no parecen ser conscientes de cómo se sienten los demás.
No señalan ni llevan objetos para mostrar lo que les interesa.
Son pasivos, agresivos o disruptivos cuando interactúan con los demás.
Les cuesta entender lo que significa cuando la gente mira de forma diferente, coloca el cuerpo de forma distinta o habla con tonos de voz diferentes.
Patrones de comportamiento
Las personas con trastorno del espectro autista pueden tener patrones de comportamiento, intereses o actividades limitados y repetitivos, incluida una combinación de estos y otros signos:
Realizar el mismo movimiento una y otra vez, como mecerse, girar o agitar las manos.
Hacer cosas que pueden lastimarlos, como morderse o golpearse la cabeza.
También pueden desarrollar rutinas muy específicas y molestarse incluso ante cambios mínimos.
No son coordinados y pueden ser torpes, o se mueven con patrones que no son habituales, como caminar sobre puntillas.
Tener un lenguaje corporal inusual, rígido o exagerado.
Se sienten fascinados por los detalles de un objeto, como las ruedas giratorias de un auto de juguete, pero no saben para qué sirve el objeto ni cómo funciona.
Son sensibles a la luz, al sonido o al tacto, pero pueden no verse afectados por el dolor o la temperatura.
No imitan a otros ni participan en juegos de simulación.
Fijarse en un objeto o actividad con una intensidad o concentración inusuales.
Preferir alimentos específicos, como comer solo unos pocos alimentos o no querer comer alimentos con determinadas texturas.
A medida que crecen, algunos niños con trastorno del espectro autista interactúan más con los demás y muestran menos alteraciones del comportamiento. En algunos casos, especialmente si el trastorno es menos grave, las personas pueden llegar a llevar una vida típica o casi típica. Pero otros continúan teniendo problemas con el lenguaje o las habilidades sociales. Y la adolescencia puede traer más desafíos de comportamiento y emocionales.
Recibir un diagnóstico y un tratamiento tempranos es de gran ayuda para mejorar el comportamiento, las habilidades y el desarrollo del lenguaje. Pero recibir tratamiento es útil a cualquier edad. Aunque los niños no suelen dejar de tener síntomas, pueden aprender a desenvolverse bien.
Referencias:
Mayo Clinic (05/09/2025) Trastorno del espectro autista, extraído de: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/autism-spectrum-disorder/symptoms-causes/syc-20352928
Naciones Unidas, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, 2 de abril, extraído de: https://www.un.org/es/observances/autism-day


Comentarios