Asma
- Centro Clínico
- 6 may
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El asma es una enfermedad crónica que afecta a personas de todas las edades, hoy hablaremos sobre el tema.

El asma se debe a la inflamación y la contracción de los músculos que rodean las vías respiratorias, las cuales dificultan la respiración.
El asma es una enfermedad que se diagnostica y se trata menos de lo que debiera.
Si no se trata correctamente, puede causar trastornos del sueño, cansancio durante el día y problemas de concentración. Cuando una persona asmática presenta síntomas intensos, puede necesitar atención urgente y, en ocasiones, requerir hospitalización para someterse a tratamiento y seguimiento. En los casos más graves, el asma puede causar la muerte.
Síntomas
Los síntomas pueden ser distintos según la persona. Cuando se agravan mucho, se produce una crisis asmática. Estos síntomas suelen ser más intensos durante la noche o al hacer ejercicio.
Los síntomas habituales son:
Tos persistente, sobre todo por la noche
Sibilancias al espirar y, a veces, al inspirar
Disnea o dificultad para respirar, a veces incluso en reposo
Opresión en el pecho que no permite respirar profundamente
En algunas personas, los síntomas se exacerban cuando están resfriadas o hay cambios de temperatura. Otras causas desencadenantes pueden ser el polvo, el humo, algunos vapores, los pólenes de gramíneas y árboles, el pelaje y las plumas de animales, los jabones fuertes y los perfumes.
Además, hay enfermedades que pueden causar asma.
Desencadenantes del asma
La exposición a varios irritantes y a sustancias que desencadenan alergias (alérgenos) puede provocar signos y síntomas de asma. Los desencadenantes del asma varían de una persona a otra y pueden incluir los siguientes:
Alérgenos aerotransportados, como el polen, los ácaros del polvo, las esporas de moho, la caspa de animales o las partículas de residuos de cucarachas
Infecciones respiratorias, como un resfriado común
Actividad física
Aire frío
Contaminantes del aire e irritantes, como el humo
Ciertos medicamentos, incluidos los betabloqueadores, la aspirina y los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) y el naproxeno sódico (Aleve)
Emociones fuertes y estrés
Sulfitos y conservantes añadidos a algunos tipos de alimentos y bebidas, entre ellos, camarones, frutas deshidratadas, papas procesadas, cerveza y vino
Enfermedad por reflujo gastroesofágico, un trastorno en el que los ácidos estomacales se acumulan en la garganta
Tratamiento
El asma no se puede curar, pero sí aliviar con distintos tratamientos. Es habitual usar unos aparatos llamados inhaladores que envían los fármacos directamente a los pulmones.
Gracias a estos inhaladores, se reducen los síntomas y las personas pueden llevar una vida normal y activa.
A menudo, las personas asmáticas han de usar un inhalador a diario, si bien el tratamiento depende de la frecuencia de los síntomas y de los distintos tipos de inhaladores disponibles.
Cuidado personal
Las personas que padecen asma y sus familiares necesitan aprender a conocer mejor su enfermedad, el modo de tratarla y los factores que la desencadenan, a fin de evitar estos factores y tratar los síntomas en el hogar.
Es importante que las personas con asma sepan cómo aumentar el tratamiento cuando los síntomas empeoran para no sufrir una crisis grave.
Referencias:
Organización Mundial de la Salud (06/05/2024) Asma, extraído de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/asthma
Mayo Clinic (08/03/2025) Asma, extraído de: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/asthma/symptoms-causes/syc-20369653




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