Pérdida Gestacional
Cada octubre se conmemora el Mes de la Concientización sobre la Pérdida del Embarazo y del Lactante, una fecha destinada a visibilizar el duelo que enfrentan madres, padres y familias tras la muerte de un bebé durante el embarazo, el parto o los primeros meses de vida.

Qué es la pérdida gestacional o aborto espontáneo
Se considera pérdida gestacional cuando un embarazo se interrumpe de manera natural antes de la semana 20. Ocurre con más frecuencia de lo que se imagina: se estima que entre el 10% y el 20% de los embarazos clínicamente reconocidos culminan en un aborto espontáneo, muchas veces antes de la semana 12.
Aun con todos los avances médicos, la pérdida de un embarazo puede suceder por causas fuera de control humano. No es culpa de nadie, ni del cuerpo, ni de las emociones. Es una consecuencia biológica de múltiples factores que convergen en el desarrollo del embrión.
Por qué sucede una pérdida gestacional
Las causas pueden ser diversas, pero los estudios muestran que, en la mayoría de los casos, las pérdidas tempranas se deben a alteraciones genéticas del embrión. Esto significa que el embrión no tenía la dotación cromosómica necesaria para continuar su desarrollo de manera viable.
Entre las causas más comunes están:
· Anomalías cromosómicas, por ejemplo las trisomías y monosomías, que son alteraciones cromosómicas: en una hay un cromosoma de más y en la otra uno de menos, lo que impide el desarrollo normal del embrión.
· Problemas hormonales, como una producción insuficiente de progesterona (la hormona que el cuerpo genera después de la ovulación para mantener el embarazo en sus primeras semanas) o desbalances tiroideos.
· Alteraciones anatómicas del útero (septos, miomas o pólipos).
· Factores inmunológicos o de coagulación, que pueden afectar la implantación o el flujo sanguíneo hacia el embrión.
· Edad materna avanzada, que incrementa la posibilidad de óvulos con anomalías genéticas.
Un duelo que no siempre se reconoce
Perder un embarazo, incluso en etapas tempranas, puede generar una profunda sensación de vacío, culpa y tristeza.
El duelo perinatal es real. Y como todo duelo, necesita tiempo, acompañamiento y validación emocional.
Por ello, durante octubre se busca promover una mayor sensibilidad hacia las familias que atraviesan estas experiencias y recordar que el duelo por la pérdida de un bebé merece ser reconocido, respetado y acompañado.
La fecha también permite recordar a los bebés que no llegaron a casa y mantener presentes sus nombres y las historias de las familias que los esperaban, como una forma de reconocer el vínculo y el amor que existió desde el embarazo.
“Ola de luz”:
Cada 15 de octubre, familias de todo el mundo participan en la “Ola de Luz” (Wave of Light), un gesto simbólico para recordar a los bebés que partieron demasiado pronto. A las 7:00 p.m. de cada huso horario, se enciende una vela durante una hora, creando una cadena luminosa que recorre el planeta entero.
Es un momento íntimo y colectivo a la vez. No busca reabrir heridas, sino reconocer que ese amor existió, aunque la vida no haya tenido tiempo de florecer. Encender una vela, escribir una carta o simplemente guardar silencio puede ser una forma poderosa de resignificar la pérdida.
Referencias:
La Jornada Estado de México (08/10/2026) Octubre, mes de concientización sobre la pérdida gestacional, extraído de: https://lajornadaestadodemexico.com/octubre-mes-de-concientizacion-sobre-la-perdida-gestacional/
Nascere (16/10/2025) Pérdida gestacional: lo que nadie te dice sobre el duelo y la recuperación, extraído de: https://nascere.org.mx/blog/perdida-gestacional-lo-que-nadie-te-dice-sobre-el-duelo-y-la-recuperacion/




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